Sobre nosotros
Nuestra historia
Más de un siglo de decisiones, personas y territorio que han
hecho de Cadí lo que somos hoy.

La crisis como punto de partida
A finales del siglo XIX, las comarcas pirenaicas del Alt Urgell y la Cerdanya vivían una transformación silenciosa pero profunda. La filoxera había arrasado los viñedos, obligando a las familias campesinas a reinventarse. En aquel contexto de crisis y búsqueda, los prados de alta montaña y las vacas lecheras revelaron su potencial. El abogado barcelonés Josep Zulueta i Gomis, hombre de ideas avanzadas, vio en el cooperativismo la vía para convertir el esfuerzo individual en fuerza colectiva. En 1915, su visión tomó forma con la constitución de la primera sociedad cooperativa lechera de Cataluña.
Hitos
- 1915 Fundación de la Sociedad Cooperativa Cadí.
- 1915 Lanzamiento de la Mantequilla Cadí, el primer producto de la Cooperativa.

La calidad como principio fundacional
Los primeros años de vida de la Cooperativa coincidieron con la lenta pero irreversible transformación de los hábitos alimentarios de la sociedad catalana. La leche de vaca y sus derivados ganaban terreno en las mesas, y Cadí se posicionaba con determinación. La puesta en marcha del transporte colectivo de la leche —garantizando la recogida diaria a cada socio y socia e imponiendo criterios rigurosos de higiene en las granjas— estableció las bases de un modelo que ponía la calidad por encima de todo.

La crisis como escuela
El crecimiento acelerado traía tensiones. Con 150 socios y socias y 1.500 litros de leche diarios procesados, la Cooperativa se enfrentaba al reto de su propia envergadura. Las disputas internas sobre la comercialización pusieron a prueba la cohesión del proyecto. Pero la crisis fue, también, una escuela: el tándem directivo de Bonaventura Rebés y Domènec Moliné impulsó la introducción de la pasteurización y la incorporación de un quesero holandés, decisiones que orientarían para siempre la producción hacia el queso tierno y cremoso que hoy es emblema de Cadí.

El viento de la modernidad en los Pirineos
El viento de la modernidad llegaba a los Pirineos. La mecanización del campo —tractores, ordeñadoras automáticas, sistemas de riego por aspersión— transformaba radicalmente la producción ganadera y liberaba a las familias campesinas de parte del trabajo más pesado. La Cooperativa acompañaba este salto: automatizaba procesos, ampliaba instalaciones y construía una imagen de marca sólida y reconocible. Era tiempo de crecer, de consolidar, de creer en un futuro que parecía, por fin, al alcance de la mano.

De la exigencia local al reconocimiento global
A partir de los años noventa, la Cooperativa asumía un doble reto: modernizarse por dentro y mirar hacia afuera. Las mejoras en los procesos de elaboración, la integración de la informática en la gestión y las primeras medidas para reducir el impacto ambiental marcaban un cambio de mentalidad profundo. La excelencia reconocida localmente encontraba, con el cambio de milenio, su proyección internacional: dos Denominaciones de Origen Protegidas avalaban la singularidad de un territorio y de un saber hacer inimitables.
Hitos
- 2000 Inscripción en la UE de la DOP Queso del Alt Urgell y la Cerdanya.
- 2003 Inscripción en la UE de la DOP Mantequilla del Alt Urgell y la Cerdanya.

Un siglo de raíces, una mirada al futuro
En 2015, Cadí celebraba un siglo de existencia con los pies bien arraigados en la tierra y la mirada puesta en nuevos horizontes. Los quesos y la mantequilla de la Cooperativa estaban ya presentes en la mayoría de puntos de venta de Cataluña, en diversas zonas del territorio nacional y en mercados europeos y norteamericanos. La tecnología transformaba la gestión de las granjas y los procesos productivos, pero lo que no cambiaba era la esencia: un territorio excepcional, una materia prima de altísima calidad y el compromiso de las familias que, generación tras generación, hacían posible el proyecto.
Hitos
- 2015 Creación del nuevo queso Neu del Cadí.
- 2015 Celebración del Centenario de la Cooperativa.

Una nueva identidad, el mismo propósito
Más de cien años de trayectoria no anulan la necesidad de renovar el propósito. La Cooperativa Cadí inaugura una nueva etapa con una identidad corporativa repensada desde la raíz: Damos vida a la tierra. Un lema que no es publicidad, sino convicción. Que reconoce en las personas consumidoras un agente activo en la preservación del territorio y que reivindica, sin nostalgia sino con orgullo, el papel fundamental de la agricultura y la ganadería en el futuro de nuestro entorno.

Un estándar, una forma de ser
La Cooperativa Cadí obtiene la certificación B Corp, otorgada por B Lab, que acredita el cumplimiento de los estándares internacionales más exigentes en materia de responsabilidad social, gobernanza e impacto ambiental. Un reconocimiento que reafirma los valores cooperativos que han guiado nuestra actividad desde la fundación y que consolida nuestro compromiso con el territorio, las personas y un modelo empresarial orientado a la creación de valor compartido.
